Papalotes, barriletes, chichiguas, culebrinas, abiluchos… ¡cometas! Bajo muchos nombres y diferentes usos, esta tradición milenaria que nació en China hace más de 3000 años sigue llenando los cielos de los 5 continentes. Esta práctica sin edad ni idioma oficial es también versátil en su uso, pasando por artefacto militar, instrumento científico y objeto de ocio indispensable para niños y adultos. Hoy, estos pájaros de colores congregan a miles de personas en festivales multitudinarios alrededor del globo: Washington (USA), Valencia (España), Berck-sur-mer (Francia), Weifang (China), Yokaichi (Japón) y, por supuesto, ¡Villa de Leyva, supersona!

Si usted es amante de fabricar y volar cometas o simplemente se siente atraído por la idea de practicar esta “ornitología” cultural en un pueblito colonial, lo invitamos del 13 al 15 de agosto a disfrutar de la versión número 41 del Festival de Cometas de Villa de Leyva, el más antiguo de Colombia. Durante estos días usted podrá apreciar la creatividad y habilidad de los cometeros profesionales en 15 categorías, e incluso aprovechar las sesiones de vuelo libre para poner en práctica sus propias destrezas. En todo caso, y por si las moscas, por aquí le dejamos un pequeño manual para que se antoje.

Instrucciones básicas para cometeros novatos:

 

  • Conocer la cometa: dejando de lado la enorme variedad de formas y tipos de cometas que podrá ver en La Villa, vamos a hablar de las partes de una cometa básica. Sí, esa que todos tenemos en la cabeza: la estructura es aquella compuesta por un larguero y un travesaño en forma de cruz y es la que soporta la vela, el pedazo de tela o papel en forma de rombo. La brida es una parte crucial que reparte la fuerza del viento y determina el ángulo de vuelo; ésta une la cometa con el hilo o línea de vuelo, que a su vez une la cometa con el cometero, aka: sumercé. La cola es el hilo más corto unido a un extremo del artefacto y se encarga de la estabilidad del mismo.
  • Elegir un lugar: el sitio debe ser lo más despejado posible, sin edificios o árboles del lado donde se origina la corriente. Si el terreno no es plano, lo mejor será subir a un punto alto para conseguir una corriente regular. Tenga en cuenta que entre más alta esté la cometa, mayor estabilidad de vuelo tendrá.
  • Volar la cometa: aunque se puede practicar en solitario, volar cometas es algo que se hace mejor entre dos. En este caso el cometero se parará de espaldas al viento y su compañero se situará al frente con la cometa apuntando hacia el cielo y su cola estirada por el suelo. El cometero caminará de espaldas al viento soltando un poco de hilo y cuando haya dado unos 20 o 30 pasos pedirá al ayudante que suelte la cometa mientras tira del hilo fuertemente para hacerla subir y empieza a recogerlo hasta que ésta se sostenga en el aire. Cuando la cometa esté estable se puede empezar a soltar el hilo poco a poco para que suba más alto. Si el cometero novato está solo, puede probar suerte alzando la cometa con el brazo extendido y soltar el hilo a medida que ésta se eleva. Si no hay mucho viento, la opción es dejar la cometa en el suelo, apuntando hacia arriba con la cola extendida, caminar hacia atrás (con cuidadito) manteniendo la línea estirada y luego darle un fuerte tirón esperando a que se eleve.
  • Cuándo no volar una cometa: cuando hay líneas eléctricas con las que la cometa pueda engancharse y provocar la muerte por electrocución al cometero incauto. Cuando se está cerca a carreteras o aeropuertos ya que se puede provocar un accidente, o cuando simplemente no hay viento.

¡Fácil!, ¿verdad? Anímese, disfrute, experimente, venga a aprender en el Festival de Cometas o durante todo el mes de Agosto y tal vez en los próximos años se le mida a volar una cometa acrobática, con luces o de cuatro líneas. En este caso, ¡el cielo no es el límite!

 

 

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